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Consejos para ahorrar en aire acondicionado en una ola de calor

Esquiva el aumento de la factura

Autor: Redacción Re_Magazine - Tiempo de lectura: 4 min.

Todos los expertos coinciden: en el futuro, las olas de calor serán cada vez más duras y más frecuentes y, por lo tanto, será más habitual que el consumo energético se dispare debido a la utilización masiva de aparatos de aire acondicionado. ¿Podemos hacer algo para evitarlo? ¡Por supuesto! Hoy te contamos cómo puedes esquivar una factura astronómica en la próxima ola de calor, sin necesidad de invertir en tecnología.

Que el tiempo se ha vuelto loco y que "antes no pasaba esto" llevan décadas diciéndolo los ancianos de este país. Tal vez fueran ellos los primeros en detectar que el cambio climático era un hecho. En cualquier caso, el pasado verano hasta los más escépticos tuvieron ocasión de comprobar que, fuera ya de toda duda, algo extraño está sucediendo: El 14 de julio se batió el récord histórico de temperatura más alta de España con unos espantosos 47,3º en Córdoba; el 8 de agosto, en Liédena, Navarra, cayó del cielo granizo del tamaño de bolas de billar; y, dos días después, en Cantalojas, provincia de Guadalajara, pasaron la noche a 1,5º bajo cero ¡en pleno agosto! Definitivamente, esto antes no pasaba.

Parece que va a ser difícil, pues, prever cómo serán las estaciones de aquí en adelante, pero todos los expertos coinciden en que con toda seguridad serán más extremas; hará mucho más calor en verano (y lloverá menos) y mucho más frío en invierno. Ambas situaciones tienen al menos una cosa en común: el consumo energético se disparará en cualquier caso.

En Re_ hablamos a menudo de sistemas de calefacción y refrigeración de alta eficiencia. Hoy, en cambio, no vamos a hablarte de tecnología, sino de costumbres; de todos esos pequeños trucos que, independientemente de que cuentes o no con un sistema de última generación, te harán ahorrar algo en la factura. Y como no hace mucho que dejamos atrás el verano y todavía lo echamos de menos, comenzaremos por las olas de calor: ¿Qué podemos hacer para evitar que nuestro consumo se dispare la próxima vez que el sol apriete en modo apocalipsis?

1. Racionaliza el uso del aire acondicionado

Si eres el afortunado poseedor de un aparato de aire acondicionado, replanteate qué uso haces de él.

Para empezar, ten en cuenta que, cuanto mayor sea la diferencia entre la temperatura ambiente y la que queramos alcanzar, más tendrá que trabajar el aparato. Por eso, en lugar de encender y apagar el aire acondicionado constantemente, mantenlo en modo ECO una vez que hayas alcanzado la temperatura idónea. De esta forma ahorrarás hasta un 30%.

Ahora bien ¿cuál es la temperatura idónea? Según un estudio llevado a cabo por Aldro Energía, menos del 10% de los hogares que cuentan con equipos de aire acondicionado hacen buen uso de él. Lo ideal es alcanzar 26º y vestir ropa ligera. Al fin y al cabo, estamos en verano ¿no?  

persianas abajo con calor

2. Cierra las persianas durante el día

Las ventanas son los mayores puentes térmicos de una casa: en invierno dejan escapar el calor y en verano permiten que éste se introduzca en el interior. La mejor manera de combatir este efecto, especialmente en el caso de ventanas orientadas de tal manera que el sol incida directamente sobre ellas, es cerrar las persianas o instalar toldos. Si el interior queda demasiado oscuro para tu gusto, mantén bajadas al menos las persianas orientadas al sur y deja abiertas las demás.

3. Ventila de noche

Ventilar correctamente una vivienda, tanto en invierno como en verano, es pequeño arte que a menudo se nos da fatal. No se trata de abrir una ventana y dejar que entre todo el calor del mundo (o que se escape, si es invierno), sino de crear una pequeña corriente que renueve el aire del interior.

Para empezar, escoge las horas más frescas del día para ventilar o perderás ese frescor que tanto te ha costado atesorar. Además, no te limites a abrir sólo una ventana, abre dos, en extremos opuestos de la casa (a poder ser orientadas a distintas fachadas), para crear una pequeña corriente. Y por último, no dejes pasar más de diez minutos antes de volver a cerrar ventanas y persianas.

4. Apuesta por la tecnología LED

Que las bombillas LED consumen muchísimo menos que las halógenas y, sobre todo, que las incandescentes, es algo ya conocido por todos. Lo que quizá no sabías es que las bombillas LED apenas desprenden calor. Así que con ellas no sólo ahorramos por su moderado consumo, sino porque, al contrario que las bombillas tradicionales, las LED no contribuyen a aumentar la temperatura ambiental. 

led menos calor

5. Ojo con los electrodomésticos

Muchos electrodomésticos desprenden una cantidad considerable de calor. Si evitamos utilizarlos durante los peores días del verano, le ahorraremos mucho trabajo a nuestro aire acondicionado y algunos euros a nuestra factura. El lavavajillas, por ejemplo, desprende bastante calor, la secadora, mucho, y en cuanto al horno ¡ni lo pienses! Mejor hazte una ensalada.

6. Hidrátate bien

Y para acabar, un consejo que puede sonar a auténtica perogrullada: bebe mucha agua. Hidratarse bien es una de las formas más eficaces de mantener una correcta temperatura corporal y, por lo tanto, una sensación de frescor. Fácil ¿verdad? ¡Pues resulta que el 37% de las personas confunde a menudo la sed con el hambre! Así pues, haz un esfuerzo consciente por hidratarte correctamente. ¡Ah! y ya que estamos, cuando comas opta por alimentos frescos, y que tengan mucha agua, como pepino o sandía.