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Eficiencia energética, lo que es bueno para nuestra cartera también lo es para el planeta
Eficiencia energética, lo que es bueno para nuestra cartera también lo es para el planeta

Eficiencia energética, lo que es bueno para nuestra cartera también lo es para el planeta

La inversión más rentable

Autor: Redacción Re_Magazine - Tiempo de lectura: 5 min.

Apostar por la eficiencia energética es una de las inversiones más rentables que podemos hacer en casa. A continuación te ofrecemos algunos consejos para optimizar tu consumo y, al mismo tiempo, ser más respetuoso con el medio ambiente.

En algún momento de los últimos veinte años, algunos visionarios del mundo de la arquitectura comenzaron a echar la vista atrás para redescubrir lo que nuestros abuelos ya sabían: que más allá de los cánones estéticos, una vivienda debe diseñarse teniendo en cuenta su entorno y el impacto que tendrá en el medio.

Sería bonito pensar que el nacimiento de una nueva conciencia ecológica ha hecho que, lo que empezó como un pequeño movimiento, haya tomado fuerza hasta convertirse en una necesidad; pero parece que el irrefrenable aumento del precio de la energía ha tenido bastante más que ver en ello. En cualquier caso, el hecho de que por fin hayamos tomado conciencia de que debemos reducir nuestro impacto sobre el medio ambiente no deja de ser una buena noticia.

Ahora bien, la posibilidad de construir una casa enteramente eficiente de cero está al alcance de muy pocos, por lo que a la mayoría sólo nos queda poner en marcha ciertas reformas menores y tomar algunas precauciones para mejorar la eficiencia de nuestros hogares. He aquí unos cuantos consejos para conseguirlo.

casa helada

Reformas y cambios menores

Aislar todo. Un buen aislamiento garantiza que el aire caliente o frío que tanto dinero nos ha costado obtener no se escape por la primera rendija que encuentre y se pierda para siempre. Es decir, que retiene el calor de la calefacción y el frescor del aire acondicionado.

Generalmente, aislar una vivienda por el exterior resulta muy caro, pues es necesario levantar andamios y revestir las fachadas con materiales bastante costosos. Sin embargo, un aislamiento interior resulta muy asequible y puede ser ejecutado por el o la manitas de la casa. Lo más recomendable es levantar tabiques tambor de yeso laminado en las paredes perimetrales y rellenarlas con aislante de lana de roca. Nos “comerá” algo de espacio en casa, pero lo agradeceremos desde la primera factura.

Por supuesto, nada de esto tendrá sentido si nuestras ventanas no están a la altura de las circunstancias. Así pues, es hora de deshacerse de las viejas ventanas simples de madera por unas de cristal doble o triple y con marcos térmicamente eficientes (poliuretano, PVC…). Existen subvenciones que ayudan a ejecutar este tipo de reformas, así que conviene informarse antes de acometer la obra. El cambio de ventanas es, sin duda, una de las medidas más útiles para hacer nuestra casa más sostenible: ahorraremos energía, escucharemos menos ruido y reduciremos nuestra huella de carbono (es decir, que emitiremos menos CO2 a la atmósfera).

pegatina energetica

Reemplazar los viejos electrodomésticos. No pedimos que se renueven de golpe todos los aparatos de la cocina, pero sí hay que tener en cuenta algunas cosas cuando llegue la hora de cambiarlos. Los nuevos tiempos han obligado a las marcas a fabricar electrodomésticos cada vez más eficientes y respetuosos con el medio ambiente y, además, ahora las leyes obligan a etiquetar los aparatos en función de su eficiencia. En todos ellos encontraremos una pegatina con un código de color y alfabético muy sencillo.

Un electrodoméstico eficiente cuesta algo más, pero teniendo en cuenta su vida útil (incluso a pesar de la obsolescencia programada) es seguro que esa pequeña inversión extra redundará en un ahorro a largo plazo.

Cambiar todas las bombillas. Las bombillas LED reducen las emisiones de CO2 en un 80%, tienen una vida útil de hasta 45.000 horas, soportan un enorme número de ciclos (encendidos y apagados), no generan calor y, al contrario que las ahorradoras, su encendido a pleno rendimiento es instantáneo. Por si todo esto fuera poco, resulta que, además, una bombilla LED consume hasta un 85% menos que una tradicional. Eso supone que, antes de tener que cambiarla, una bombilla LED nos habrá hecho ahorrar casi 50€ comparada con una incandescente y 275€ si la comparamos con una halógena. Es evidente que apostar por la tecnología LED es uno de los cambios más agradecidos, no sólo para nuestra cartera sino también para el medioambiente.

Instalar placas solares. A pesar de que en los últimos años se han puesto muchos obstáculos al autoconsumo eléctrico en España, la actual ley permite que los particulares que consuman menos de 10kW (la inmensa mayoría de los hogares) no tengan que pagar por kilovatio producido (aunque sí por potencia contratada). Así las cosas, y teniendo en cuenta que una instalación de este tipo no resulta barata, el plazo de amortización ronda los cinco años.

Consejos

Cambiar las costumbres (aunque sea un poco). Al margen de invertir en nuevos electrodomésticos o acometer reformas en el hogar, hay muchas pequeñas cosas que podemos hacer para ser energéticamente más responsables. Ahí van unos cuantos Consejos:

·      No es necesario poner el termostato a 25º. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la temperatura ideal para un hogar es de 20º

·      No es verdad que encender y apagar la calefacción genere un mayor consumo. Lo cierto es que ahorraremos bastante apagándola por las noches o cuando vayamos a estar fuera de casa por mucho tiempo. Si esta solución no te convence, debes saber que, si al menos bajamos el termostato a 16º por las noches, ahorraremos un 13% anual en nuestra factura.

·     Cerrar las persianas por la noche impide que escape una gran cantidad de calor, con lo que eso supone para el consumo eléctrico. Además, para ventilar la casa, basta con tener las ventanas abiertas apenas 10 minutos.

·     Dejar los aparatos eléctricos en reposo o en standby es una de las formas más tontas de gastar energía. Como mínimo lo tendremos en cuenta cuando nos vayamos a dormir.

·     Por último, debemos reciclar nuestras basuras. Puede que, al hacerlo, no notemos ahorro alguno, pero reduciremos nuestra huella de carbono, un gesto que agradecerá el planeta en el que vivimos.