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Suelo radiante/refrescante, calefacción eficiente y alternativa al aire acondicionado, todo en uno.
Suelo radiante/refrescante, calefacción eficiente y alternativa al aire acondicionado, todo en uno.

Suelo radiante/refrescante, calefacción eficiente y alternativa al aire acondicionado, todo en uno.

Climatización completa en una sola instalación de alta eficiencia

Autor: Redacción Re_Magazine - Tiempo de lectura: 4 min.

Una de las grandes ventajas que nos ofrece el binomio bomba de calor/suelo radiante es que el sistema puede funcionar en ambos sentidos. Así, podemos usar la bomba para captar calor del exterior y el suelo radiante para emitirlo en el interior de la vivienda, o bien utilizar el suelo radiante para captar calor en el interior y la bomba para expulsarlo a la calle. Se consigue así calefacción y "aire acondicionado" con una misma instalación.

Hace poco hablamos en Re_Magazine del funcionamiento de una bomba de calor aerotérmica. Dijimos entonces que el proceso consiste en hacer circular un gas refrigerante por un circuito en el que se le somete a diversos cambios de presión. Esto permite que el gas gane calor en un punto y lo ceda en otro.

Como también hemos dicho en alguna ocasión, el sistema emisor ideal (pero no imprescindible), si contamos con una bomba de calor, es el suelo radiante. Al convertir toda la superficie de nuestra vivienda en una especie de radiador, el suelo radiante consigue una temperatura homogénea en toda la casa, un confort superior a otros sistemas y también un gran ahorro, ya que la temperatura a la que circula el agua por la instalación es muy inferior a la de un circuito de radiadores convencionales.

Lo interesante de este binomio bomba de calor/suelo radiante es que es reversible; es decir, que podemos invertir el proceso para que el suelo radiante actúe como captador de calor y la bomba lo expulse al exterior. De esta forma tenemos lo que se llama un suelo radiante/refrescante (SRR), es decir, los servicios de calefacción y refrigeración en una misma instalación. Y esa no es la única ventaja: 

mayor confort con el suelo radiante refrescante

Más confortable

Como ya hemos dicho en anteriores ocasiones, un suelo radiante siempre resultará más confortable que un circuito de radiadores tradicionales. Pues bien, la misma instalación, en función refrescante resultará más confortable que un aparato de aire acondicionado. La razón es parecida en ambos casos: en lugar de tener varios emisores repartidos por la vivienda, generando corrientes de distinta temperatura, el SRR logra aumentar o disminuir la temperatura de forma completamente homogénea. Es decir, con el SRR no encontraremos esas corrientes de aire frío, tan típicas del aire acondicionado; ni esas zonas de distinta temperatura tan habituales con los radiadores. 

Más eficiente

En su función de calefacción, la temperatura de impulsión de un suelo radiante, es decir, la temperatura a la que circula el agua por el interior de la instalación, es de 35º-40º. En comparación, un circuito de radiadores tradicionales requiere una temperatura de impulsión superior a 70º, es decir, el doble, con lo que eso conlleva de gasto.

Por otra parte, para la función de refrigeración del SRR se hace circular el agua a unos 15º. Al estar más fría que el ambiente, ese agua absorberá el exceso de temperatura de la estancia y lo cederá al exterior al llegar a la bomba de calor. En cambio, para enfriar una habitación, un aparato de aire acondicionado necesita crear un flujo de aire de forma mecánica, lo cual aumenta mucho los gastos operativos. 

En la práctica, el hecho de que el SRR funcione a baja temperatura y no requiera crear flujos de aire (funciona por radiación para la calefacción y por absorción para refrescar), se traducen en un ahorro de en torno al 20% respecto a los sistemas de refrigeración más avanzados del momento y de cerca del 60% respecto a una instalación de radiadores.

bebe durmiendo

Más saludable

Otra de las ventajas del SRR, tal vez la que menos a menudo se señala, es que se trata de un sistema más saludable que los demás. Al no producir corrientes de aire, se reduce la cantidad de polvo en suspensión y, como además no influye sobre la humedad ambiental, se evitan la sequedad por un lado y la proliferación de ácaros debida a la alta humedad por el otro.

Más silencioso

Por último cabría añadir que el SRR, al contrario que el aire acondicionado no emite ruido alguno. El aparato que lo hace funcionar, la bomba de calor, se encuentra en el exterior de la vivienda (y es muy silenciosa). Eso nos permite hacer funcionar el SRR en cualquier momento del día o de la noche, porque lo único que notaremos mientras está funcionando es un gran bienestar.