Esta web usa cookies que nos ayudan a proporcionarte la mejor experiencia de acuerdo a tus intereses. Para usar la web con total comodidad, por favor acepta recibir todos los cookies en nuestro portal. Política de cookies .

Aceptar Rechazar

Usted está utilizando un navegador demasiado antiguo.

Con el fin de ofrecer la mejor experiencia a nuestros visitantes utilizamos técnicas de desarrollo web de vanguardia que requieren un navegador moderno. Para ver esta página, utilice Google Chrome, Mozilla Firefox o Internet Explorer 11 o superior

Energía fotovoltaica compartida
Energía fotovoltaica compartida

Energía fotovoltaica compartida

El nuevo Real Decreto abre la puerta a las instalaciones fotovoltaicas participadas por comunidades de vecinos

Autor: Redacción Re_Magazine - Tiempo de lectura: 5 min.

El pasado 5 de abril el gobierno aprobó el Real Decreto 244/2019, que estipula definitivamente las condiciones técnicas, administrativas y económicas del autoconsumo fotovoltaico en nuestro país. Entre otras cosas, esta nueva norma abre las puertas a la autogeneración compartida, algo que, según prevén los expertos en el sector, puede disparar la demanda y suponer el acicate definitivo de la fotovoltaica en nuestro país.

España es el país de Europa en el que un porcentaje mayor de la población vive en bloques de pisos, concretamente el 66,5%. Este hecho convierte a las instalaciones compartidas en un elemento de la mayor importancia para el sector fotovoltaico.

Como ya dijimos en nuestro post sobre el mercado del autoconsumo en Europa y en España, la ley de 2015 conocida como “impuesto al sol”, prohibía expresamente esta modalidad de consumo, algo que el Tribunal Supremo tuvo que suspender ya en 2017 a raíz de un recurso presentado por la Generalitat de Catalunya. Sin embargo, hasta el pasado día 5 el autoconsumo compartido permaneció en un limbo bastante difuso.

Los expertos coinciden en que el hecho de que ahora exista un marco regulatorio claro puede derivar en un boom del sector fotovoltaico del que ya se están viendo las primeras señales. El Observatorio Español del Autoconsumo Fotovoltaico Residencial prevé que en los próximos 3 años la potencia instalada se multiplique nada más y nada menos que por 30. Buena muestra de que las cosas están cambiando es el hecho de que grandes marcas del sector de la climatización estén apostando por la fotovoltaica. Saunier Duval, por ejemplo, cuenta con el sistema Helio PV como solución y complemento a su tecnología de climatización

paneles solares en una azotea
Paneles fotovoltaicos en una azotea.

Modalidades de autoconsumo compartido

Como su propio nombre indica, el autoconsumo compartido consiste en que varias viviendas se benefician de la energía generada por una misma instalación (puedes ver en este post en qué consiste una instalación fotovoltaica). Aunque lo primero que se nos viene a la cabeza es una comunidad de vecinos compartiendo varios paneles situados en la azotea, lo cierto es que en esta modalidad se incluyen las instalaciones participadas por varias viviendas unifamiliares situadas en una misma vecindad.
 

instalación fotovoltaica compartida
Las cubiertas no transitables son ideales para alojar instalaciones comunes de todo tipo.

Una instalación compartida puede acogerse a cualquiera de las modalidades estipuladas en la nueva ley, pero todos aquellos que participen de ella deberán inscribirse en la misma modalidad de autoconsumo. Las modalidades estipuladas son las mismas que para las instalaciones individuales no compartidas:

· Sin excedentes. La instalación es independiente de la red general y no vuelca ningún excedente en ella gracias a un mecanismo antivertido.

· Con excedentes. Modalidad que a su vez se divide en instalaciones acogidas a compensación o instalaciones no acogidas a compensación, dependiendo de cómo se gestione la energía excedentaria.

Cualquiera de estas modalidades es compatible con la instalación de sistemas de almacenamiento.

En cuanto a la propiedad de la instalación, para las instalaciones sin excedentes los propietarios y los consumidores deben ser los mismos, pero en el caso de las instalaciones con excedentes, propietarios y consumidores pueden ser personas físicas o jurídicas diferentes. Esto abre la puerta al llamado leasing fotovoltaico, del que hablaremos más adelante.

Tipos de instalaciones compartidas

La clasificación que acabamos de ver es la que hace la ley, la de carácter administrativo, pero en un aspecto más práctico también podemos distinguir las instalaciones compartidas en función del servicio que ofrecen a la comunidad. Aquí distinguimos tres tipos de instalación:

instalador fotovoltaico
Instalación de un panel fotovoltaico.

· Instalación básica: Los paneles solares se utilizan para cubrir los consumos comunes de una comunidad: luz de escalera, farolas en la propiedad, puerta del garaje, ascensor… Es una manera de reducir los gastos fijos. Individualmente cada vecino sigue conectado a la red.

· Instalación integral: Todos los vecinos son consumidores (beneficiarios) de la instalación, tanto en cuanto a los consumos compartidos como en los individuales.

· Instalación flexible o mixta: Igual que sucedió con la llegada del gas hace años, la instalación se monta y se deja preparada para que los vecinos que lo deseen se conecten a ella cuando lo decidan o les venga bien. Es decir “la acometida” llega hasta su puerta y solo hay que participar del gasto para poder disfrutar de ella.

Financiación de una instalación

Que una instalación fotovoltaica puede redundar en un ahorro importante es algo que ya todo el mundo tiene claro. Pero aún así, hacerse con una instalación fotovoltaica no deja de ser una inversión importante, por mucho que se trate de un gasto compartido. Aquí básicamente tenemos dos posibilidades.

instalando paneles en un tejado
Los tejados se pueden techar directamente con paneles.

· Instalación propia: Si comunidad de consumidores decide ser propietaria de la instalación, puede afrontar la inversión como cualquier otro gasto extraordinario (ascensor, fachada, tejado, etc.). Una opción muy recomendable es inscribirse en una compra colectiva de paneles. Existen diversas iniciativas o grupos de compra colectiva fotovoltaica que, al hacer grandes pedidos, consiguen precios muy ventajosos, hasta un 40% más baratos.

Si somos propietarios de nuestra instalación obtendremos de ella el máximo rendimiento desde el principio. De la misma forma, no obstante, seremos nosotros los que tengamos que hacer frente a cualquier gasto de mantenimiento o a la renovación de las placas al final de su vida útil.

· Instalación de alquiler: Si no deseamos ser propietarios de la instalación, con todo lo que ello conlleva, podemos recurrir al leasing fotovoltaico. Una comercializadora monta la instalación en nuestra azotea (o en la vecindad) y nosotros pagamos un peaje por su uso. Los beneficios no son tan altos, desde luego, pero igual que ocurre con el leasing de los coches, no tendremos que preocuparnos de nada ni afrontar gastos extraordinarios.

En los próximos años, previsiblemente, veremos cómo el paisaje de nuestras ciudades cambia. Al menos cuando las miremos desde los edificios más altos. Los paneles fotovoltaicos van a tomar el protagonismo en tejados y azoteas para generar energía limpia que beneficie a todos los vecinos. Seguramente la instalación de paneles se convertirá durante un tiempo en un tema de discusión en muchas comunidades de vecinos.