Esquema de instalación de aerotermia

Qué componentes tiene, cómo se conectan y qué función cumple cada uno

Pides presupuesto para climatizar tu casa y, entre los papeles, aparece un plano lleno de cajas, flechas y siglas. Ahí está tu futura instalación, pero cuesta reconocerla. La buena noticia es que la mayoría de los esquemas de aerotermia siguen una lógica similar y, con media docena de conceptos, el dibujo deja de parecer un jeroglífico. Si es la primera vez que te asomas a esta tecnología, empieza por nuestra guía sobre qué es y cómo funciona la aerotermia.  

Qué es el esquema de una instalación de aerotermia

El esquema de una instalación de aerotermia representa de forma visual cómo se conectan la unidad exterior, el circuito hidráulico, los depósitos y el sistema de emisión que reparte el calor o el frío por las estancias. 

Se lee de fuera hacia dentro: una bomba de calor capta energía del aire exterior y la transfiere al agua del circuito. Después, el agua circula por la vivienda para proporcionar calefacción o refrigeración y, si la instalación incluye producción de agua caliente sanitaria, la energía captada también se utiliza para calentar el agua almacenada en un acumulador. 

Los componentes de una instalación de aerotermia, uno a uno

Una instalación de aerotermia aire-agua incluye una unidad exterior que contiene la bomba de calor, un circuito hidráulico por el que se transporta la energía y un sistema de control. Cuando se utiliza para climatizar, también cuenta con uno o varios sistemas de emisión. Según la configuración, puede incorporar un módulo hidráulico interior, un acumulador de agua caliente sanitaria y un depósito de inercia. 

Componente Dónde va Qué hace ¿Siempre necesario?
Unidad exterior (bomba de calor) Jardín, patio, terraza o cubierta Capta energía del aire exterior y la transfiere al circuito de agua Sí
Unidad interior (módulo hidráulico) Cocina, garaje o cuarto técnico Conecta y controla los distintos elementos de la instalación Depende de la configuración
Acumulador de agua caliente sanitaria Junto a la unidad interior o integrado Almacena el agua caliente para duchas y grifos Solo si la aerotermia produce agua caliente sanitaria
Depósito de inercia En el circuito hidráulico Aporta volumen de agua y favorece un funcionamiento estable de la bomba de calor Depende del diseño del circuito
Elementos del circuito hidráulico Repartidos por la instalación Protegen, filtran y mueven el agua Sí, aunque varían según el diseño
Sistema de emisión En el suelo, paredes o techos de las estancias Reparte el calor o el frío por las habitaciones Sí, en instalaciones de climatización
Control y termostato En el equipo y en una o varias zonas de la vivienda Regula el funcionamiento y la temperatura de la instalación Sí

La unidad exterior: la bomba de calor

Es el elemento de la instalación más visible desde fuera de la vivienda y en su interior ocurre el ciclo termodinámico que permite captar energía del aire exterior, incluso cuando hace frío, y transferirla al circuito de la instalación. Es también la pieza que influye de forma importante en el nivel sonoro de la instalación y contiene el refrigerante que utiliza el equipo, dos datos que conviene mirar en la ficha técnica de cualquier modelo que te ofrezcan. 

La unidad interior: módulo hidráulico mural o en torre

Es el punto en el que la bomba de calor se da la mano con la instalación de la vivienda. Puede adoptar la forma de un módulo mural compacto o de una torre hidráulica que reúne la regulación, los componentes hidráulicos y, habitualmente, el acumulador de agua caliente en un solo equipo. 

El acumulador de agua caliente sanitaria

Conviene aclarar un malentendido frecuente: la bomba de calor puede encargarse solo de climatizar la vivienda o producir también agua caliente sanitaria. Esta función debe estar prevista en el proyecto y requiere un acumulador adecuado, integrado en la torre hidráulica o instalado por separado. 

Si tu vivienda tiene gas, en determinadas reformas también es posible conservar la caldera y diseñar una solución híbrida: para producir agua caliente o dar apoyo a la calefacción. La conveniencia de hacerlo debe valorarse durante el estudio de la vivienda, teniendo en cuenta el consumo, el espacio disponible y las características de la instalación existente. 

El depósito de inercia: cuándo hace falta y cuándo no

Funciona como un pulmón hidráulico: aporta volumen de agua al circuito y ayuda a que la bomba de calor trabaje de forma estable, reduciendo los arranques y las paradas frecuentes. Su necesidad depende del volumen de agua de la instalación, del caudal mínimo que requiere el equipo, del tipo de emisor y de cómo esté organizada la regulación por zonas. 

El suelo radiante suele aportar un volumen de agua y una inercia elevados, mientras que un circuito pequeño de radiadores puede necesitar volumen adicional. En cualquier caso, es el diseño de la instalación el que determina si hace falta un depósito de inercia y qué capacidad debe tener. 

El circuito hidráulico: lo que no siempre se ve en el esquema

En el circuito hay elementos que rara vez se explican, pero que son esenciales para su funcionamiento: el vaso de expansión absorbe los cambios de volumen del agua al calentarse; el filtro de lodos retiene las partículas que arrastra el circuito; las válvulas aíslan tramos, regulan el caudal y evitan retornos; el circulador mueve el agua y los purgadores eliminan el aire acumulado. De ese conjunto depende buena parte del trabajo de las revisiones, que detallamos en nuestra guía de mantenimiento.   

El control: termostato, regulación y conectividad

El sistema de control regula cuándo funciona la instalación y adapta la temperatura del agua a las necesidades de la vivienda. Según el equipo, también puede tener en cuenta la temperatura exterior y permitir la gestión remota desde una aplicación. 

Regular las estancias de forma independiente no es automático: requiere los elementos de control adecuados, como termostatos, sondas, válvulas u otros sistemas de zonificación, que deben estar previstos desde el proyecto. 

Los tres circuitos de una instalación de aerotermia

En el esquema pueden aparecer tres recorridos diferentes: el circuito frigorífico, por el que circula el refrigerante y donde ocurre el ciclo termodinámico; el circuito hidráulico, por el que circula el agua hasta emisores y depósitos; y las conexiones eléctricas y de control, que alimentan y coordinan los distintos equipos. 

La diferencia relevante está en el primero. En una configuración monobloc, el circuito frigorífico queda contenido en la unidad exterior y hacia el interior solo circula agua. En una solución partida o bibloc, conecta la unidad exterior con la interior.  

Cuando la instalación requiere manipular refrigerantes fluorados, esa intervención debe realizarla un profesional debidamente certificado. Ninguna es mejor en abstracto: depende de las características de la vivienda, y lo desarrollamos en aerotermia monobloc o bibloc.  

Cómo cambia el esquema según el emisor de tu casa

El emisor condiciona la temperatura a la que hay que impulsar el agua, y esa temperatura condiciona el rendimiento de la bomba de calor. Como regla general, cuanto menor sea la temperatura de impulsión necesaria para mantener el confort, menor esfuerzo tendrá que realizar el equipo y mayor podrá ser su eficiencia. 

El SCOP (coeficiente de rendimiento estacional) relaciona la energía térmica producida con la electricidad consumida durante una temporada de calefacción. Su valor depende del modelo, de la temperatura de impulsión y de las condiciones climáticas.  

Por ejemplo, nuestra gama GeniaAir Iso ES alcanza un SCOP de hasta 6,99. Por eso trabajar a temperatura moderada no es una limitación, sino una forma de aprovechar mejor la eficiencia de la bomba de calor. 

Emisor Temperatura de impulsión Inercia Control por zonas Refrigeración
Suelo radiante y refrescante Baja Alta, propia del sistema Con elementos de regulación Sí, si la instalación está diseñada y regulada para ello
Radiadores de baja temperatura Baja o media Baja o media Con elementos de regulación Habitualmente no
Radiadores existentes o convencionales Depende del dimensionado Variable Con elementos de regulación Habitualmente no
Fancoils Baja o media Baja Por unidad o por zona Sí

El suelo radiante funciona con agua a baja temperatura y en verano, si la instalación está diseñada para ello, puede refrescar por el mismo circuito. Por su baja temperatura de funcionamiento, es uno de los emisores que mejor permite aprovechar la eficiencia de la aerotermia.  

Con radiadores el esquema general cambia poco: en muchas viviendas puede conservarse el circuito existente, revisando el dimensionado, porque hay equipos capaces de impulsar agua a temperaturas altas sin necesidad de instalar suelo radiante.  

El fancoil utiliza el agua del circuito para calentar o enfriar el aire de la estancia. Existen formatos murales, de suelo, de techo y de conductos. En estos últimos, un solo equipo puede distribuir el aire a varias habitaciones mediante rejillas. Es una de las soluciones habituales para proporcionar frío por aire dentro de un sistema de aerotermia aire-agua; un equipo de aire acondicionado, en cambio, resuelve la refrigeración por su cuenta, como sistema independiente. 

Dónde va la unidad exterior: espacio, ubicación y zona de protección

La unidad exterior necesita un espacio libre alrededor para que el aire circule correctamente y para facilitar las tareas de instalación y mantenimiento. Cuando el equipo trabaja con refrigerantes naturales como el R290 —un gas con un potencial de calentamiento global (GWP) de 0,02—, también debe respetarse la zona de protección indicada para cada modelo.  

Ese ha sido durante años el "pero" de este tipo de instalaciones en viviendas con poco espacio exterior, y hoy tiene solución. Nuestra función Flexible Space reduce de forma notable esa zona de protección necesaria y permite nuevas posibilidades de ubicación, incluso cerca de ventanas, puertas o en patios pequeños. La activa el instalador durante la configuración. Consulta todos los detalles sobre la función Flexible Space para aerotermia. 

Del esquema a la obra: cómo se ejecuta la instalación

— Estudio previo y dimensionado, teniendo en cuenta la demanda térmica de la vivienda, el aislamiento y los emisores existentes o previstos. 

— Elección de la ubicación y colocación de la unidad exterior, respetando las distancias necesarias y utilizando apoyos adecuados para reducir la transmisión de vibraciones. 

— Instalación de las conexiones hidráulicas, frigoríficas, eléctricas y de control entre los distintos componentes del sistema. 

— Conexión con el emisor y montaje de los elementos del circuito. 

— Comprobación de la estanqueidad, llenado y purgado del circuito hidráulico, y, cuando corresponda, realización de las pruebas necesarias en el circuito frigorífico. 

— Puesta en marcha y configuración, ajustando la regulación, la curva de funcionamiento, el agua caliente sanitaria y el control de la vivienda. 

Conviene distinguir entre la instalación y la puesta en marcha. El instalador ejecuta el montaje hidráulico y eléctrico; después, el equipo debe ponerse en funcionamiento y configurarse siguiendo las indicaciones del fabricante. En Saunier Duval, la puesta en marcha inicial la realiza el Servicio Técnico Oficial. Antes de aceptar el presupuesto, conviene comprobar quién se encarga de cada intervención. 

Qué necesita tu casa para que el esquema encaje

— Espacio exterior para la unidad, respetando las distancias y condiciones de ubicación indicadas para el equipo. 

— Espacio interior para los componentes hidráulicos y, si la instalación produce agua caliente sanitaria, para un acumulador integrado o independiente.

— Un emisor compatible, como suelo radiante, radiadores o fancoils, o la posibilidad de adaptarlo. 

— Una instalación eléctrica suficiente. Cuánta potencia necesitas depende del equipo, del resto de consumos de la vivienda y del dimensionado. Por eso, debe calcularse durante el estudio previo. 

— Un recorrido viable para las conexiones hidráulicas, eléctricas y de control entre los distintos componentes. 

— Una demanda térmica correctamente evaluada. El aislamiento de paredes, cubiertas y ventanas influye en la potencia necesaria y en el consumo. Cuanto mejor conserve la temperatura la vivienda, menos tendrá que trabajar el equipo para mantener el confort. 

¿Y si tu casa ya tiene calefacción montada? En muchas viviendas pueden conservarse las tuberías y los emisores existentes, siempre que una revisión técnica confirme que son compatibles con la temperatura de impulsión y la potencia de la nueva instalación. Lo explicamos con más detalle en nuestras guías sobre aerotermia en una casa ya construida y aerotermia en un piso.

El siguiente paso: del esquema a tu proyecto

Ya sabes leer el plano: dónde está la bomba de calor, por dónde va el agua, qué depósitos aparecen y por qué tu emisor cambia el dibujo. Lo que queda no se resuelve sobre el papel, sino en tu casa, con medidas reales y un estudio de la demanda. Si quieres que lo veamos contigo, te asesoramos y recibirás un presupuesto sin compromiso. Y si aún estás decidiendo qué sistema encaja contigo, empieza por nuestra guía de tipos de aerotermia.

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